Lifting

Reparto: Miren Ibarguren, Elisa Matilla, Josele Román, Pepa Rus.
Guión y dirección: Dunia Ayaso y Félix Sabroso.
Producción general: Patricio Binaghi y Mariano Piñero.
Productor asociado: Juan Ferrín.
Vestuario: David Delfin.
Asistencia de dirección: Rosa Alfageme.
Diseño de iluminación y sonido: Maxi Gilbert.
Música: Skeamo.
Movimiento escénico: Claudia Sanger.
Fotográfia: Félix Valiente.
Diseño gráfiico: Studio Gatti.
Técnico de luces y sonido: Ignacio Quintero Crespo.
Prensa: DYP Comunicación.


Fechas y Horarios:
Del 20 de marzo al 1 de septiembre 2013. Miércoles, jueves y viernes 20:30h., Sábados 19:00 h y 21:30 h., Domingos 19:00 horas.
C /Barquillo, 24- Madrid Tel.: 91 521 02 12

Descripción

"Lifting es un espectáculo para cuatro actrices de edad indeterminada construido a partir de piezas cortas y que girará entorno a las apariencias, concretamente a las cirugías plásticas. Cuatro mujeres que protagonizarán distintos personajes, cambiando de registro con rapidez, usando como único disfraz pelucas muy diferentes y características de los tipos que en cada momento representan. El espectáculo posee un aire cabaretero, irónico , agridulce y ferozmente crítico, además los diferentes perfiles humanos que se desarrollan precisaran de un firme trabajo actoral porque el aspecto psicológico de los personajes y la creación de los diferentes tipos es la base fundamental del espectáculo. Una comedia apoyada básicamente en el humor y la empatía con el espectador.
Las 17 escenas combinan un surrealismo sin complejos fundido a su vez con un tono natural, verosímil, mínimo y cercano. Las temáticas de las mismas componen un espectro más o menos amplio que se convierte en un despiadado y a la vez divertido retrato social: La mujer sometida a la dictadura de las apariencias, la soledad, el abandono, el miedo a la vejez, la competencia entre mujeres, las mentiras, el desamor, el autoengaño, el egoísmo, la presión y la competencia en el ámbito laboral, la locura urbana, el ritmo de una sociedad neurótica, insolidaria y trepidante que lo devora todo.
Silencios, intenciones, dobles sentidos, hablar a contrapelo, decir lo contrario de lo que el tono destila….La palabra es la esencial herramienta con la que pretendemos crear humor y reflejar verdad en esta función.
Pretendemos que Lifting sea una función que retrata desde una ironía que pertenece a nuestra forma personal de expresarnos y a nuestro modo de entender la vida: el verbo es esencial, se trata de un espectáculo basado en la palabra y como la palabra nos contradice, nos delata, nos dibuja al margen de nuestra propia intención. También no sólo lo que queda expresado en los diálogos sino sobre todo contamos con el discurso no manifiesto, lo inconsciente o subliminal."

Crítica:

Era el día del estreno y todo estaba preparado para una gran fiesta. Después de la representación, había preparado un cóctel. Entre los asistentes, incontables actores y personajes del mundo del espectáculo, se encontraba gente como Óscar Jaenada, Mario Vaquerizo y Alaska, Paco León, Sara Ballesteros, Mar Flores, Carolina Bang, Boris Izaguirre, Pilar Castro, María Castro, Bibiana Fernández, Ledicia Solá, Manu Baqueiro, Máxim Huerta, Ramón Fuentes, Manuel Bandera, Secun de la Rosa, Canco Rodríguez, Soledad Mallol, María Castro, Mariano Peña, Lola Marcelli, Sandra Blázquez, David Castillo, Neus Sanz, Carlos Areces, Bimba Bosé, Roser... vamos, que nosotros éramos de los pocos que no salimos en la tele. 

Centrémonos en lo que nos interesa, la obra en si: Nos encontramos con cuatro grandes actrices, que en un total de 17 escenas, representan a distintos personajes, siempre relacionados con la cirugía estética. 


La obra, no es sino, una crítica feroz a la excesiva preocupación que, actualmente, se vive por la imagen. Con momentos divertidísimos, en los que destacaba, por encima de sus compañeras, la gran Miren Ibarguren, que se come el escenario en cada una de sus intervenciones. A destacar, sus actuaciones en el avión y en la gala de modelos. La escena más divertida, donde hace de modelo venezolana. 


Porque, aunque esta obra lleve implícita una crítica mordaz y, aunque las situaciones hayan sido llevadas a un surrealismo extremo, lo que finalmente nos divierte, es lo simple. Y eso es algo que Miren logra: hacer que todo parezca sencillo. 

Dicho esto, sería injusto no destacar, también, la actuación de Elisa Matilla, genial, o Pepa Rus, otra fiera del escenario, que arranca las carcajadas de todos en cada aparición. Sin olvidarnos de la incombustible Josele Román, la rockera eterna que, aunque ya no tiene nada que demostrar, con su desparpajo habitual, reafirma el por qué, aún hoy, sigue sobre los escenarios. 

Una vez más, una función que merece la pena no perderse. 

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