Sin paga, nadie paga

Reparto: María Isasi, Leire Ruiz, Pablo Carbonell, Carlos Heredia, Israel Frías.
Dirección: Gabriel Olivares.
Autor: Dario Fo / Versión: Carla Mateinni.
Ayudante de dirección: Beatriz Santana.
Diseño de escenografía y vestuario: Felype de Lima.
Diseño iluminación: Juanjo Llorens.
Música Original: Tuti Fernández.
Dirección técnica: David González.
Diseño gráfico y multimedia: Diego Martín y J. Franco.
Fotografía: Jean Pierre Ledos.
Producción: Alicia Álvarez y Carlos J. Larrañaga.
Maquinista: Alfonso Jiménez.
Técnico luces y sonido: Ricardo Portes.
Distribución: Salbi Senante.
Prensa: Angel Galán Comunicación.
Construcción escenografía: MAMBO Decorados.

Fechas y Horarios: Miércoles y Jueves: 20:30 h., Viernes y Sábados: 19 y 21:30 h., Domingos 19:00 horas.
Teatro Infanta Isabel. Smedia

Sinopsis:

SIN PAGA, NADIE PAGA es una de las sátiras sociales más divertidas de la historia del teatro mundial. Escrita por el Premio Nobel de Literatura Darío Fo en la década de los 70 ha sido revisada y adaptada a la época actual por el propio autor y su mujer, Franca Ramé. Con apenas algunos pocos cambios, está más viva que nunca. 

Resulta impactante ver como se repite la historia, siempre con los mismos verdugos y siempre con las mismas víctimas. La obra fue premonitoria, y quizás un poco impulsora, de un hecho acaecido en un supermercado de Milán. Todo comienza con un alza incontrolable de precios en los productos más básicos. ¿Les suena de algo? Un grupo de gente decide que ya no puede tener aquello que necesitan para vivir y consideran que la mejor opción es entrar en un supermercado y llevárselo sin pagar. El paro y la crisis económica son los detonantes de una serie de movilizaciones que enfrentan a la ciudadanía con los políticos y los grandes empresarios. Los primeros exigen tranquilidad y confianza en lo que están haciendo para sacar el país adelante. Y para ello cuentan con la inestimable ayuda de las fuerzas de seguridad, obligados a cumplir sus órdenes. Los segundos exigen reformas que sean beneficiosas para sus empresas a costa de empeorar la situación de sus trabajadores. Y para ello cuentan con la inestimable ayuda de los políticos, encantados de cumplir sus órdenes. ¿Les suena también, verdad? Lo cierto es que el genio Fo ha tenido que trabajar bastante poco para mantener la actualidad de la obra. A partir de este comienzo se suceden una serie de situaciones que convierte el drama social en una comedia delirante: el paro, los abusos, la falta de protección social, los desahucios. Todo desde la mirada más conmovedoramente divertida de esas víctimas que, a lo largo de la historia, siempre han sido las mismas. Pensamos que es una buena reflexión para comprender la situación actual. Para confiar en que tarde o temprano pasará sin que nadie sepa por qué (aunque crean que sí). Y, sobre todo, para saber que algunos años después volverá a ocurrir. Y será por lo mismo: por la ambición desmedida de unos cuantos, siempre apoyada por la clase política de turno. Sea la que sea.No hemos querido dejar de representar esta obra. Que nadie nos impida reírnos de nuestras propias miserias y de aquellos que las provocan. Qué mejor homenaje podíamos hacer al público y a la cultura (o a lo que han dejado de ella). Era demasiado tentador no mostrar de nuevo la maldad del poder y la ingenuidad del ciudadano vista por uno de los mejores escritores de la historia de la literatura mundial. Aunque sea lo último que hagamos. 

¡Va por ustedes, querido público! Disfrútenlo. De verdad es muy bueno, actual, divertido y entrañable...para aquellos que aún podemos contarlo.
Ah, y bastante clarificador.


Crítica:


Visionaria, realista y actual así es la obra que después de ser escrita hace cuarenta años se convierte en fiel reflejo de la situación actual. Incluso la revisión de la obra fue realizada antes de que comenzaran a darse los primeros asaltos a supermercados que tanta repercusión han tenido. 

La obra, lejos de ser una comedia sin más, es una gran crítica y denuncia a la situación que tenemos actualmente en el país. Lamentablemente y como suele suceder, la realidad supera a la ficción y esta obra va a la par con la actualidad social, política y económica. Tanto es así qué los propios productores aclaran qué el montaje de la obra se estaba preparando antes de lo sucedido en aquellos supermercados, en los que miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores, liderados por Sánchez Gordillo, dijeron que se llevaban la compra sin pagar para la gente que no podía pagarla.

Los personajes, reflejan a la perfección los estereotipos que representan. Amas de casa que no tienen ni para comprar comida, menos aún para pagar luz, agua, hipoteca, alquiler... Trabajadores que se quedan en paro, fuerzas del orden que actúan bien amaestrados y policías revolucionarios que están cansados de tener que actuar contra el pueblo y no contra quienes les oprimen. En definitiva, el despertar ante el abuso de las instituciones.

Pablo Carbonell, que representa a Juan, un hombre de principios, trabajador, recto está pletórico, divertido y ácido en sus intervenciones cargadas de crítica. Es un hombre que prefiere pasar hambre antes de robar y que sí se enterara de que su mujer roba comida como las otras vecinas, le haría tragarse la lata, con lata y todo. 
Su mujer es María Isasi (Antonia) que es quien comienza el enredo tras llegar a casa con la compra que no ha pagado del supermercado tras el motín que han orquestado entre todas las vecinas.
En esta se encuentra con Leire Ruiz (Margarita), su joven y poco avispada vecina. Ambas son geniales y son las que crean todo el enredo, al meterse la comida bajo la ropa y fingir un embarazo.
Israel Frías (Luis), es el joven marido de Margarita, es un joven recién casado que trabaja en la fábrica con Juan. Revolucionario macarra y muy burro, es el compañero ideal para Carbonell y juntos protagonizan muchas de las grandes escenas cómicas que está obra nos ofrece.
Finalmente tenemos al todoterreno Carlos Heredia, suyos son los otros cuatro personajes que aparecen en la función, el policía nacional, el sargento de la guardia civil, el padre de Juan y el enterrador. Circunstancia, ésta de interpretar varios papeles, que aprovechan en cada intervención, tanto Carbonell como Frías, para recordad lo que se parecen los personajes físicamente.

Sin duda una función que caricaturiza nuestra realidad actual en la que haciendo uso de uno de los mayores talentos del español, no dejareis de reíros de vosotros mismos, pues de una u otra manera todos estamos reflejados en la obra de Fo.


Comentarios

  1. Me gustaría ir a verla, Carbonell siempre hace que me ría de principio a fin, aún lo recuerdo en Venecia bajo la nieve :)

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  2. Si vas, no te arrepentirás. Es muy divertida y actual. Y de Carbonell, que te vamos a decir que no sepas. Un genio.

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