Time al tiempo



Dirección: Yayo Cáceres 
Ayte. de dirección: Flor Saraví.
Reparto: Juan Cañas, Miguel Magdalena, Iñigo Echevarría, Daniel Rovalher, Alvaro Tato.
Textos originales, composición musical y arreglos: Ron Lalá.
Diseño de iluminación: Miguel Ángel Camacho.
Vestuario: Tatiana de Sarabia.
Sonido directo: Enrique G. Kolormann.
Fotografías y diseño gráfico: David Ruiz.
Producción: Ron Lalá y Emilia Yagüe Producciones.
Distribución: Emilia Yagüe Producciones.



Sinopsis:

Tic-tac, tic-tac, tic-tac... Ron Lalá presenta TIME al tiempo. STOP. Un espectáculo en tiempo real que dura diez segundos, cien días y mil años. STOP. Humor, teatro y música en directo. STOP. Una “tiempestad” de carcajadas en torno a los tiempos que corren. STOP. Ji-ja, ji-ja, ji-ja... STOP. Apague el móvil, encienda su cronómetro y que nadie le TIME. STOP. Números, canciones y risas al más puro estilo ronlalero. STOP. Esta sinopsis se autodestruirá en un segundo. PUM.

TIME al tiempo: cinco actores y músicos, un puñado de instrumentos en escena y una colección de sketches, números y canciones para poner en hora los tiempos que corren. Un espectáculo en tiempo real con carcajadas ni frías ni calientes: del tiempo.

Cada función se plantea como un recorrido por el tiempo en todas sus escalas: desde nuestro tiempo cotidiano hasta el tiempo cósmico, desde los siglos de nuestra historia hasta el día de vida de un insecto... Un viaje desde el origen del tiempo (cantado en directo por una peculiar Big Bang Band) hasta el monólogo del mismísimo Tiempo, ese trilero que nos tima a diario. A lo largo de hora y media conoceremos al banquero del tiempo, al mafioso señor Minutti, al Guru Gunguru Gungurugunguru (la cobra milenaria), a los hinchas del ser humano, a los raperos Pasado y Futuro, entre otros muchos personajes e historias delirantes, frenéticas... y atemporales.

La música: voces, guitarras, percusión, vientos, cuerdas... todo tipo de instrumentos para diversos estilos, desde el jazz hasta el flamenco pasando por la música india, el hip hop, el reaggetón, el pasodoble... todo en riguroso directo.

Los textos: numerosas propuestas en el más puro estilo lalá; humor crítico y cítrico regado con gotas ácidas de poesía para que la risa suba a la cabeza.

El teatro: una sucesión de números y escenas hilarantes al ritmo frenético, descarado e imaginativo que se ha convertido en el sello de la compañía.

TIME al tiempo es otro “pelotazo” de Ron Lalá: el cóctel de humor, teatro y música que engancha a miles de espectadores en España y América.


Crítica:

En este mundo de locos donde vivimos, donde no tenemos tiempo para nada, donde consumimos nuestras horas ocupado, viendo como perdemos el tiempo ocupados con nuestras obligaciones, llega Ron Lalá, y nos regala su tiempo, y que gran regalo esté que nos hace.

Realmente, hacía tiempo que no nos reíamos tanto, pasamos una noche mágica, con su surrealista espectáculo músico teatral. 
Una mezcla de humor ácido, crítica, dobles sentidos, ironía, todo a un ritmo eléctrico. Desde que comienza la función no paras de reír a carcajadas, y esto a veces es molesto pues aguantar hora y media así se hace duro, sobre todo para la mandíbula y el costado, no exagero me dolía todo de tanto reír. Hacía mucho que no disfrutaba tanto con algo tan absurdo, tan diferente, lo de ayer lo equiparo a cuando hace años descubrí La Hora Chanante. 
El espectáculo de Ron Lalá, no te gusta te encanta, lo amas o si no lo odias, por que son de esos artistas que se salen tanto de lo establecido que solo pueden provocar estas sensaciones tan enfrentadas. Son como Bunbury en música o como los anteriormente nombrados chicos de muchachada.

Intentar explicar de que va es imposible, pues lo que ves en el Alfil, se escapa a los límites de tu imaginación. ¿Que "cojones" tienen estos tíos en la cabeza para hacer algo así?, ¿como se les puede ir tanto la bola?.
Sea lo que sea GRACIAS y GRACIAS porque no podemos decir nada más, tras pasar un rato tan divertido, porque por increíble que sea son las 9 y media de la mañana y sigo riéndome recordando escenas de la función. 

Simplemente, ¡Chapeau!






Comentarios

  1. Es verdad, Juanjo, son estupendos, y también continúo con la risa floja. Yliana cada vez mejor. Discutí con mi novia (es un pescao) por el espectáculo y cortamos (se arreglará porque nos queremos) y en medio de la discusión se me escapaban las carcajadas. ¡Qué diferencia con esos rancios monólogos supuestamente humorísticos que pueblan la cartelera! ¡Sí, chapeau a Ron Lala! Y otro ¡chapeau! a Como por un tubo, también extraordinario humor, muy diferente porque está basado únicamente en la palabra y en las canciones, y un Solá inagotable que se sale de los convencionalismos y nos muestra otra cara de sí mismo. También muy bueno. Recomiendo a Ilyana y a Solá como únicos en el teatro madrileño. Yo repetirá en las dos. Gracias, Juanjo por la recomendación. Muy acertada

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