Pretty Woman, My Love

Por: María Inmaculada Mota Rodríguez.


Reparto:

Cantantes: María Marín, Silvia Perejo, Aleida Puerto, Guadalupe Jiménez
Actores: Rubén Manzanero, Esperanza Quevedo, Claudia Cañas, Eva Arias, Silvia Mollins, Lorenzo, Lino di Giorgio, David Carrillo, Rodrigo Chavez.
Bailarines: Laura Rojas, Lucia Revert, Buenaventura Barcelo, Maite Fernández, Silvia Pujol, Javier Vachiano, Cristian Soto, Alejandro Garrido.
Músicos: Agustín Cruz (batería), José Manuel Simón (guitarra y voz), Mike Claros (teclados), Nacho Mur (guitarra y voz), Jaime de Jesus (bajo).
Coristas: Berta Regort, Nuria Torrentalle, Estela Cruz.

Equipo Técnico: 

Producción: Elite Producciones
Dirección y selección de temas: Eliseo Peris
Escenografía: Paco Bello
Coreografías: Laura García
Sonido: Cedison
Técnico de iluminación: Manuel López
Videoproyección: Isaac Hernández
Vestuario: Rafael Solís y Carmen González
Arreglos musicales: Santi Maspons y Marc Martí
Fotografía: Alejandro Iglesia





Sinopsis:

El CANAL 77, en su programa “PRETTY WOMAN: my love”, debe elegir a la mujer más bella, con más talento y encanto. Será un formato parecido a “OT”, “Factor X”, etc…, aunque el concurso se celebra en un teatro de cara al público y es retransmitido en directo.

Serán cuatro las candidatas escogidas: Cristina, Fátima, Moni y Maria. Competirán entre ellas para alcanzar su sueño: lanzar su propio disco desde Hollywood. Una banda compuesta por 5 músicos y 3 coristas interpreta en directo los temas que cada una de las participantes han elegido para su evaluación.

Crítica:

Antes de nada, quien vaya a ver este musical con la intención de rememorar la famosa película, es mejor que se quede en casa.

La función empezaba a las 20.30h y allí nos encontrábamos, bajo la cúpula del teatro Nuevo Apolo. A las 20.45h el director (en off) del programa de TV avisaba al presentador y al jurado de que comenzaba el directo. Aquí empezaba la fiesta.

Un montón de guiños a la farándula (Falete, Paquirrín, María Patiño, etc…) y el humor visual que todos esperábamos por parte del jurado, no nos dejó quietos ni por un momento. Las mayores carcajadas llegaban de la mano de los bailes que se marcó Lino di Giorgio, que ejecutaba a la perfección el papel de famoso diseñador. Cuando llegué a casa me informé sobre él, y resulta que es un bailarín muy conocido en el ámbito clásico. Los otros dos miembros del jurado y el presentador del programa tampoco nos dejaron indiferentes, todos
se encontraban cómodos en su papel y eso se transmitía al público.

Sobre la escenografía que pudimos ver debo destacar dos cosas buenas y dos malas. En primer lugar, una perfecta distribución del espacio y el no perder nunca de vista ni al jurado, ni a los coristas hacía que tus ojos nunca descansasen en busca de nuevas carcajadas. Por otro lado, no entiendo la palmera gigante ni las “cámaras”, hechas con cajas, que formaban parte del
escenario.

El cuerpo de baile, el cantante y las coristas estuvieron brillando continuamente. Aunque aquí hay que decir, para gusto del público masculino, que los encargados del vestuario se quedaban “cortos” en algunas ocasiones.

Otro punto a favor es la ubicación temporal y de intérpretes originales que se hacía de las canciones. Aquí destaco la copla que se marcó la protagonista que, personalmente, me puso el vello de punta y me recorrían escalofríos cada vez que daba un nuevo golpe de voz.
Las canciones están muy bien elegidas, aunque todas en inglés, pero posicionándonos en la época “pretty woman”. Esto, unido a las voces increíbles de las artistas, hacía que la fiesta fuese continua y que salieses de allí con ganas de cantar con todas tus fuerzas.

El tema de la iluminación y la videoproyección también estuvo correcto, aunque los tres o cuatro fallos con las entradas tardías de micro, hacían que desconectases un poco. No sé si esto era parte de la acción, pues también parecía que era todo muy improvisado, sin guión, pero al ser un programa en riguroso “directo” podía ser la finalidad. En caso de ser así, perfecto. También gracias a esto, la interacción con el público era continua, dando lugar a que
te sintieras parte del espectáculo.

Me quedo con la escenografía, la voz y la elección de canciones de I must have been love(Roxette) y de Fallen (Lauren Wood) y con la interpretación de Lino di Giorgio.



Comentarios